
Cuando la crisis no era tan evidente ya estabámos en contra del capitalismo. Hoy más que nunca querremos derrumbarlo porque está claro que la alianza Estado y Capital no puede garantizar lo más mínimo: la subsistencia de las personas ni el cuidado del planeta y sus especies.
Lxs pobres estamos en crisis desde hace mucho tiempo, con sueldos miserables, empleos informales, drogas introducidas en nuestras poblaciones por traficantes y policias, represión, el aumento del costo de la vida por la colusión de las grandes cadenas; salud, gas, bancos, comida, arriendos, etc.
En este escenario, politicxs y empresarixs nos presionan a que pacifiquemos y suavizemos nuestras consignas, que olvidemos la revuelta y nos conformemos con pequeñas ‘mejoras’. Nosotrxs respondemos que la única forma para recuperar nuestras vidas es organizándonos; okupando y construyendo espacios autogestionados y autónomos, insistiendo en las calles y nunca dialogando con quienes han hecho de nuestras necesidades el mejor de sus negocios.
Libertad a lxs presxs politicos
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Resistencia para avanzar
Invierno-primavera
2022


