Juventud rebelde: No te hagas narco, hazte anarquista

Durante las últimas décadas nuestras poblaciones y centros de estudios fueron objeto de una estrategia para desarticular la resistencia y la rebeldía que, pese a toda la farsa de la transición, continuaba señalando un camino fuera de la institucionalidad y el capitalismo neoliberal que se instalaba. En este contexto tanto politicxs, empresarixs y aparatos represivos confabularon y perfeccionaron un plan comenzado en plena dictadura: la introducción a gran escala de distinto tipo de drogas a finales de los 80. Fueron poblaciones emblemáticas, liceos y universidades los blancos principales para intervenir teniendo efectivos resultados hasta el día de hoy.

Actualmente vemos como muchos de nuestros barrios se han convertido en espacios con muy baja organización, sometida a las dinámicas del narcotrafico y las policías, además del soplonaje de lxs mismxs vecinxs a los grupos de autodefensa y organización territorial, situación generada por la fuerte campaña mediática de la prensa por criminalizar o más bien, de poner en el mismo saco las expresiones de violencia política con el crimen común.

Hacemos un llamado a agitar de todas las formas contra este escenario, realizar acciones de propaganda en lugares donde transite la juventud consciente para enfrentar con ideas y en las calles la miseria del narcotrafico y lxs narcotraficantes, que son sólo otra cara de la moneda del sistema que combatimos.

Hicieron de nuestras necesidades el mejor de sus negocios

Cuando la crisis no era tan evidente ya estabámos en contra del capitalismo. Hoy más que nunca querremos derrumbarlo porque está claro que la alianza Estado y Capital no puede garantizar lo más mínimo: la subsistencia de las personas ni el cuidado del planeta y sus especies.

Lxs pobres estamos en crisis desde hace mucho tiempo, con sueldos miserables, empleos informales, drogas introducidas en nuestras poblaciones por traficantes y policias, represión, el aumento del costo de la vida por la colusión de las grandes cadenas; salud, gas, bancos, comida, arriendos, etc.

En este escenario, politicxs y empresarixs nos presionan a que pacifiquemos y suavizemos nuestras consignas, que olvidemos la revuelta y nos conformemos con pequeñas ‘mejoras’. Nosotrxs respondemos que la única forma para recuperar nuestras vidas es organizándonos; okupando y construyendo espacios autogestionados y autónomos, insistiendo en las calles y nunca dialogando con quienes han hecho de nuestras necesidades el mejor de sus negocios.

Libertad a lxs presxs politicos
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Invierno-primavera
2022